Métodos de evaluación ergonómica recomendados en la normativa actual para prevenir lesiones en el puesto de trabajo.

métodos de evaluación de ergonomíaLa Ergonomía distingue en el trabajo dos componentes: tarea y actividad. En toda tarea existen unas exigencias físicas (posturales, de manipulación de cargas…) y unas exigencias mentales (cognitivas, psicológicas y psicosociales). El análisis de la actividad de trabajo permite observar de forma objetiva los fenómenos, conocer los hechos sin ser contaminados por las opiniones o conocer las habilidades que cada uno de los trabajadores pueda tener.

El método ergonómico se fundamenta en la observación y en el análisis  de la actividad de trabajo constituyendo la base para tratar no sólo los signos sino también los síntomas, es decir, el mayor número posible de datos de las condiciones de trabajo.

Una buena metodología para el control de las lesiones debe incluir un sistema que proporcione datos cuantitativos en orden a conocer tanto la situación actual como la mejora tras la intervención ergonómica; que proporcione medios de evaluación de las condiciones ergonómicas de trabajo y que permita seleccionar los lugares de intervención. El mejor método para analizar la actividad es aquel que va a permitir una acción concreta: para formar al operador, para modificar el puesto, para evaluar la tarea, para disminuir los accidentes, etc. En cualquier caso el estudio ergonómico deberá ir siempre referido a un puesto de trabajo concreto.

Para evaluar las condiciones de trabajo se han utilizado multitud de métodos de análisis. La elección de un método u otro para la toma de datos dependerá de los recursos disponibles y de la precisión requerida por la evaluación. Así los métodos basados en la observación del técnico, aunque mucho menos precisos que los basados en mediciones biomecánicas o fisiológicas, permiten el análisis más rápido de la situación y por tanto la aplicación en plazo más breve de las medidas correctoras propuestas para la eliminación del riesgo.

El primer paso del proceso consiste en llevar a cabo un examen del lugar de trabajo con ayuda de una lista de control de los factores ergonómicos. En los checklist de nivel 1, como, por ejemplo, el de la Universidad de Michigan, no se realizan mediciones. De acuerdo con el anexo 1 de la directiva del Consejo de la UE, en un cheklist de primer nivel se deberían comprobar lo siguiente:

  • Esfuerzo biomecánico en huesos, articulaciones y músculos, como resultado de posturas forzadas  o restringidas.
  • Fatiga muscular por intensa, frecuente o persistente necesidad de generar fuerza.
  • Estrés del sistema cardiovascular, secundario a elevada carga física.
  • Esfuerzos debidos a las características del objeto (voluminoso, resbaladizo o muy pesado).
  • Riesgo de accidentes por las características de la carga (muy pesada, caliente, con bordes agudos, móvil).
  • Riesgo de accidente por factores ambientales (suele desnivelado o resbaladizo, restricciones de espacio, obstáculos, iluminación o ventilación insuficiente)

Si se precisa cualquier aclaración sobre alguno de los ítems estudiados, se debe pasar a hacer un análisis con los checklist de nivel 2, en los que se obtiene una puntuación que refleja el posible grado de lesión musculoesquelética. Por ejemplo, en la norma ISO 11228-3:2007 se aconseja utilizar las tablas OSHA estadounidenses, el QEC (Quick Expossure Check) o el cheklist OCRA para prevenir las lesiones asociadas al trabajo con movimientos repetidos. OSH Europa aconseja utilizar dos herramientas distintas como métodos de screening del trabajo con manejo de cargas: la herramienta MIC (Método de Indicadores Claves) o el MAC (Manual handling Assessment Charts).

Una vez se ha determinado cuáles son los puestos que exigen un mayor análisis, los métodos aconsejados en la normativa actual en trabajos que requieren realizar movimientos repetidos con los miembros superiores son:

  • OCRA (OCcupational Repetitive Actions). Método de elección en su versión analítica para la norma ISO 11228-3:2007, al igual que la variante recogida en la norma para diseñadores de maquinarias UNE-EN 1005-5:2007.
  • El método del Strain Index Job y los TLV´s para manos, cuando se trata de conocer el posible riesgo de lesión en manos y muñecas.
  • El método RULA (Rapid Upper Limb Assessment), cuando se comprueba que el tronco adopta posturas no neutras.
  • El método OREGE (Outil de Repérage et d’Evaluation des Gestes) está recomendado a nivel experto ya que, además del criterio del analista, se deben utilizar equipos de electromiografía de superficie, electrogoniometría, etc.

Para valorar el riesgo asociado a la adopción de posturas forzadas se pueden utilizar los métodos OWAS (Ovako Working Analysis System), LUBA (Loading on the Upper Body Assessment), RULA o REBA (Rapid Entire Body Assessment), siendo éste último el más utilizado en los últimos años en aquellas tareas que precisen mover objetos pesados.

Ninguno de estos métodos evalúa condiciones asociadas al uso de pantallas de visualización de datos. En la normativa actual no existe un método especialmente recomendado para evaluarlos. Recientemente se ha presentado el método ROSA (Rapid Office Strain Assessment), en el que se analizan: las características del asiento y la forma de sentarse en la silla; la distribución y la forma de usar el monitor y el teléfono; la distribución y la forma de utilización de los periféricos, teclado y ratón y la duración de la exposición.

Con el fin de valorar tareas en la que se presentan movimiento de carga, entendiendo por tal cualquier objeto cuyo peso sea igual o superior a los tres kilos, cuando se trate de tareas de empuje o tracción se pueden utilizar los criterios recogidos en la norma ISO 11228-2:2007. Cuando se trata evaluar el levantamiento que se realiza en condiciones similares, los criterios de evaluación de la norma UNE-EN 1005-2:04+A1 2009 o de la Guía de MMC del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo; y el NIOSH multi-tarea, secuencial o variable cuando varían sustancialmente las condiciones de levantamiento.

El índice MAPO (Movimentazione e Assistenza Pazienti Ospedalizzati) es un índice diseñado para la evaluación del riesgo en la movilización manual de pacientes, recomendado en la norma ISO/NTP 12296 para el trabajo con pacientes en el sector sanitario.

En el Instituto de Ergonomía hemos pretendido dotar al técnico de una herramienta que le permita analizar la mayor parte de las condiciones de trabajo con las que se encuentra en su práctica diaria. Por eso, en el programa ErgoMET 3.0 se incluyen la mayoría de las metodologías anteriormente expuestas.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>